Por BelaskoJournaliste
Ixtlahuaca, este municipio se erige como la entrada a la zona étnica mazahua. El tipo de asentamiento urbano responde a la lógica de dominación territorial y política llamada zona de refugio (Aguirre 1987), es decir, se trata de una cabecera municipal que concentra la actividad económica y una serie de comunidades satélite que gira en torno a la cabecera.
Desde temprana hora de la mañana, existe un movimiento de personas que llegan cargando sus productos para la posterior venta y se organizan los puestos de semillas como maíz, frijol, garbanzo y habas, en costales rectangulares. Los vendedores son muchos pero se resalta que la mayoría son parejas de ancianos, quienes afirman comprar en otras regiones.
Una serie de puestos de cerámica se encuentran en la zona. Los oferentes afirman que su origen es de las comunidades mazahuas del vecino Municipio de San Felipe del Progreso.
Se encuentran los puestos de barbacoa, entre ellos se empiezan a poner los puestos de pulque.
La zona de las verduras y frutas es acompañada por los gritos de la negociación y el regateo. Asimismo, se escuchaban cánticos religiosos y entre los puestos emerge el campaneo constante y rítmico de un instrumento musical que acompaña los rezos, lo cual anuncia la llegada de peregrinos que vienen de San Antonio de las Huertas, una comunidad mazahua de la montaña.
productos silvestres recolectados. Se trata de frutos silvestres como duraznos, tejocotes, capulines y moras, de variedades de hongos y de hierbas comestibles como quintoniles, malvas o quelites. Estos productos son recolectados principalmente por mujeres y llegan al mercado a venderlos como bienes propios de la región para los guisados y los alimentos.
Este tipo de consumo se podía encontrar en el campo, pero ahora casi todos los productos deben ser comprados. Este comentario habla de una integración más completa al mercado de dinero para adquirir los bienes, lo cual convierte a la recolección en una trinchera de resistencia al mercado capitalista acabado, como se comprueba en el mercado de Ixtlahuaca.
Belasko Journaliste






