Que está fallando ? LOS NIÑ@S y las adversidades

REDACCION/PapelRevolución


La niñez indígena enfrenta una crisis de violencia estructural, exclusión extrema y despojo territorial que agrava drásticamente el abuso físico, psicológico y sexual en comparación con el resto de la población infantil. 

Organismos como UNICEF y el Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (FILAC) advierten que estas infancias sufren las consecuencias de siglos de discriminación, sumadas a nuevas dinámicas de violencia ligadas al crimen organizado y la impunidad estatal. 

Un Estudio realizado por la investigadora Ana Magdelena Solís, el pasado Mayo de este año menciona a 

Chiapas a nivel nacional, terribles índices en maltrato infantil, acciones desde la comunidad escolar en la cual revela y la familia


Por su parte la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) denunció que la violencia contra la niñez tiene múltiples expresiones: violencia digital, familiar, abuso sexual, desapariciones forzadas por parte de grupos criminales. Además que en el año 2024 se tuvo un incremento en cuanto a los asesinatos de niñeces y adolescentes al reportarse más de 2,200 muertes violentas en el país.  En el Cuadro 1 se muestran las entidades federativas que en el año 2025 alcanzaron en México las cifras más elevadas con relación al maltrato y la violencia infantil. Es necesario subrayar que Chiapas se encuentra entre los estados a nivel nacional que más vidas infantiles por muertes violentas pierde cada año.





La importancia de trabajar con madres, padres y educadores

UNICEF (2025) advierte que las niñas y los niños requieren entornos protectores construidos desde la familia, la escuela y la comunidad. En este contexto, resulta indispensable promover acciones formativas con madres, padres de familia, cuidadores y educadores que permitan transformar prácticas de crianza violentas y fortalecer culturas de paz y cuidado. La violencia hacia las infancias no puede abordarse únicamente desde las instituciones judiciales o de seguridad. La prevención requiere acciones educativas y comunitarias permanentes.


los docentes y las autoridades educativas se apoyen en especialistas en el cuidado de las emociones para acompañarse y fortalecerse primero como personas y luego como profesionales de la educación a través del buentrato. Porque la salud mental comunitaria y el cuidar a las infancias especialmente a las niñas por la condición de género que las coloca en situaciones más vulnerables, debe ser la prioridad en nuestro país ante la creciente violencia estructural en que vivimos.

Colectivo Educar para vivir en buentrato contacto: educarparaelbuentrato@gmail.com